El traje como obra de arte
Ante la necesidad de ampararse de las inclemencias del tiempo atmosférico,
el hombre tuvo que cubrirse. En ese momento surgió la moda.
Ella ha llegado a convertirse en un testimonio de los pueblos y culturas del
mundo; de los movimientos sociales; de las creencias y esperanzas religiosas
y políticas y de las distintas clases en que se articulan las sociedades humanas.
Muchas de las grandes conquistas sociales de nuestro tiempo, como: la
emancipación femenina; las contraculturas Hippies y Punks; el “Mao Look”,
la minifalda,… Todos estos fenómenos sociales han encontrado su proyección
en la moda, que sirvió para identificarlos y documentarlos.
El “mono desnudo”, como llaman los antropólogos al hombre, tuvo que cubrirse:
por pudor, por el clima y por… vanidad! Nuestro sentir individual, lo
que en última somos, queda, de algún modo reflejado en nuestros hábitos
de vestir.
La moda, el vestir, trasciende todas aquellas funciones y aplicaciones prácticas
para convertirse en algo independiente: en diseño, en creación.
La distinción en el campo del diseño, entre diseño para ser visto y diseño
para ser usado, nos ayuda a comprender esta transformación sufrida por
el vestir a lo largo de la historia humana: más allá de la mera función de
abrigar el cuerpo, más allá de su utilidad práctica, pasó a convertirse en un
objeto de diseño, que, en cuanto tal, debía satisfacer y cumplir las exigencias
de todo gran diseño: ser armónico, equilibrado, simétrico y… “bello”.
Al elevar esa pretensión de ser un objeto elaborado con todo el rigor que la
estética exige para sus productos, se convirtió el vestido en una obra de arte.
Los grandes museos del mundo: el Louvre, la National Gallery, el Metropolitan
Museum de New York, lo han entendido así. Al lado de las obras más
representativas del arte, podemos en ellos admirar las creaciones de un Balenciaga,
de Chanel, de Valentino, de Yves Saint Laurent, de Dior y muchos
otros grandes de la Alta Costura.
Al abrirle sus puertas a las creaciones de la Alta Costura, estos museos no
hacían otra cosa que reconocer algo ya aceptado y valorado por el público
conocedor: que la moda, es una experiencia artística; que un vestido puede
ser objeto de culto y admiración por su diseño, realización y sus materiales
de construcción.
Esta, la Alta Costura, tiene dos vertientes que la enriquecen: por una parte,
el diseño, expresión artística, intelectual-emotiva y por otra parte, los materiales que han de concretarlo: el textil.
El textil, soporta y enaltece las creaciones de diseño puro. Él es, a su vez, un
arte nacido a la par con la moda.
A lo largo de su milenaria historia, la moda ha hecho uso de muchos materiales,
a fin de lograr sus objetivos: pieles de animales, cortezas de árboles,
fibras vegetales como el algodón, el lino, fibras animales como la lana y, en
nuestros días, fibras sintéticas. También ha hecho uso de los adelantos de
la química, para ampliar la gama de colores con los que cubre sus creaciones:
de los clásicos azul, negro gris, verde y café, vemos en nuestros días,
una verdadera explosión cromática en los atuendos. Colores impensables en
otras épocas anteriores a la nuestra.
Tenemos el gusto de presentar a Ustedes un trabajo experimental de las
alumnas y alumnos de la carrera de Diseño Alta Costura del Taller 5 Centro
de Diseño.
Obras en papel. Productos de la fantasía, habilidades y conocimientos de
nuestras alumnas y alumnos. Creaciones acabadas por sus diseños, sus proporciones y excelentes ejecuciones. Al contemplarlas, nos hacen olvidar lo efímero del material en que están hechas. Son funcionales, pero van más allá de
su uso. Son diseños autónomos, que se explican por sí mismo, gracias a las
características intrínsecas que poseen. Son en una palabra, obras de arte.
Ellos han elegido como material de soporte para sus creaciones de diseño
de Alta Costura, los finos y excelentes papeles de la prestigiosa marca “Kimberly”,
las directivas de esa prestigiosa marca de papeles finos no dudaron,
al presentarles el proyecto, en poner a disposición de nuestro alumnado la
cantidad y calidad requerida de papel, a fin de realizarlo.
El embalaje para el transporte de tan delicadas creaciones de diseño en
papel, se ha logrado gracias a la gentil colaboración de Cartón de Colombia.
Ellos han puesto a nuestra disposición los empaques requeridos para el
transporte de las obras.
Gracias a la generosa colaboración de estas dos empresas: Papeles finos
Kimberly y Cartón de Colombia, ha sido posible la realización de este evento.
A todos los que colaboraron en su realización, y, en especial a las alumnas y
alumnos, directivos y profesores, de Diseño de Alta Costura de Taller 5 Centro
de Diseño, nuestros agradecimientos. Lo mismo agradecemos al Centro Cultural
Gabriel García Márquez y al Fondo de Cultura Económica, por habernos facilitado su sala de exposiciones para la realización de este evento. Así mismo agradecemos a la fundación casa MALPENSANTE y a su Directora Rocío Arias Hofman por haber generado la alianza cultural entre Taller Cinco Centro de Diseño y la fundación casa MALPENSANTE, la cual consolidó la exposicion Metáforas Geométricas - Evolución.
¡Gracias!
ALEJANDRO ÁLVAREZ DE CASTRO
RECTOR